Descripción
El que no cae, resbala; y creo que todo el mundo ha escuchado hablar de esta banda, Sigue siendo una puerta de entrada privilegiada, para todos aquellos que intentan descubrir la música de los setenta, y el rock clásico en general. Es un objeto de culto, mística y devoción.
De la etapa clásica, éste es el menos conocido, y yo diría que es el mejor. En 2011, cuando la banda lanzó una enorme campaña de marketing, reditando todos los discos, tres de ellos: Dark Side of the Moon, Wish you Were Here y The Wall, salieron al mercado en tres formatos: Discovery, (el disco original remasterizado), Experience (el álbum y algunos extras muy interesantes), Immersión (un cofre de lujo, con mucho material inédito). Lo que llamó la atención en ese momento, es que el Animals, fue dejado a un lado.
Es un disco controvertido, por toda la dinámica interna, aquí Roger Waters impuso sus ideas, y limitó cualquier intervención de la banda; entre tanto, David Gilmour, se considera como el heredero legítimo de todo el legado de Pink Floyd. Es una vieja disputa, y una de las rencillas mejor documentadas, en la ya larga historia del rock; es el choque de egos que nunca termina.
A principios de este mes, junio de 2021, Waters anunció en sus redes sociales que existe una versión remezclada, por James Guthrie, viejo colaborador de la banda. El disco sigue archivado y tal vez nunca vea la luz, pues se interpone la eterna disputa entre Gilmour y Waters; la eterna lucha de poder: aquí Waters domina, pero las canciones, la banda las comenzó a trabajar en 1974, y fueron un esfuerzo grupal.
Pink Floyd siempre fue un banda, no un proyecto solista, y David Gilmour pasará el resto de su vida, defendiendo esa postura. Waters, se considera así mismo Pink Floyd; son puntos de vista irreconciliables, y Gilmour lo dijo: nunca podrán resolverlo. Por ello, el Animals es el réquiem para una banda. Es el último disco en el cual funcionan como una entidad cohesiva, para The Wall la situación cambian dramáticamente y Gilmour tuvo que pelearse, para obtener sus derechos de autor.
El Animals, definitivamente cierra una etapa; mordaz en todo el sentido de la palabra. El álbum arranca de esa manera, estamos esperando que los cerdos vuelen, para resolver nuestras diferencias. Las relaciones humanas son complejas, frustrantes, una frase mal encaminada y se desata el drama; estamos condenamos a la incomprensión y el conflicto, son las obsesiones de Roger Waters, y a nivel narrativo es un disco muy bien construido. También es uno de los puntos de discordia, las letras son una parte y no el todo, del extenso desarrollo musical.
Sátira social, el mito orwelliano, el mundo que viraba hacia la crisis; en las calles londinenses el punk estaba surgiendo. Todo eso es el Animals. Yo diría que Dogs, es la mejor canción de Pink Floyd, el trabajo de la banda es extraordinario; es muy difícil tratar de describirla, y solo la canción amerita un ensayo por sí mismo. Y la banda es todo esto: la voz y la guitarra de Gilmour, los teclados casi irreales de Richard Wright (la manera como emulan los ladridos, me sigue impresionando hasta el día de hoy), la batería de Nick Mason (de quien hablaré con más detalle, en algún momento dado), las letras de Roger Waters. Él dirige todo, y la manera como canta el último verso, le da mucha fuerza, porque Roger Waters es un perro.
Alegoría del autoritarismo, refleja muy bien la manera como Waters asumió el liderazgo de la banda; no va a recibir órdenes de nadie, hará las cosas a su manera, no tendrá que hacer concesiones. Es su banda, es su proyecto, es su visión de las cosas; es la fuerza creativa, y al final, es lo que dictaminó la rebelión. Profético; escribir es un acto introspectivo, y en última instancia un ejercicio narcisista. Soy yo en todo mi esplendor, soy yo lidiando con mis obsesiones, algo que reflejan bien las letras de Waters; relaciones humanas, el desacuerdo, el vacío, la locura, el mundo del entretenimiento, la máquina que produce dinero.
No deja de ser una pena que no tengamos material oficial de la gira, la única en la cual, interpretaron al disco en su totalidad, y en la segunda parte del show interpretan el Wish you Were Here, hay muchos bootlegs, todos fueron grabados con una casetera vieja y tienen un sonido muy deficiente, pero sigue siendo fascinante. Sabemos que existen demos y versiones en estudio alternativas, que bien podrían ser incorporadas a la redición del álbum. Aunque Waters no es un entusiasta de esas adiciones, es también parte de los desacuerdos, éste es su proyecto, y no le va dar crédito a nadie más.
Pigs, es una de las canciones que fue compuesta para encajar en el concepto y es una crítica visceral a la política y al mundo de la música, ese lado empresarial, tan desagradable, que exige éxitos a costa de un desgaste físico y emocional. Los cerdos, son aquellos que detenta el poder y abusan del él; en ello la izquierda y la derecha, se parecen mucho, pero la izquierda dice poseer una superioridad moral, algo de lo cual también se jactan los conservadores. Al fin y al cabo son categorías superfluas, el poder político requiere sumisión: amar al líder, morir por el líder, proteger al líder. Aquí los teclados hacen un gran trabajo y Mason es un gran baterista, con los años, su aporte ha sido injustamente minimizado; juntos son Pink Floyd.
Esta es una canción que Waters interpreta con cierta frecuencia, pero sigo pensado que algo no encaja: falta la banda. Algo que en lo personal adoro, son las variantes en la versiones en vivo, y tal vez la mejor grabación es la de Oakland; con un poco de trabajo en estudio, puede ser una excelente adición al catálogo. A pedido de Waters, la gira no fue grabada, pues a juicio del magnánimo, a nadie le importan las grabaciones en vivo. Aquí la última parte de la canción es totalmente diferente, la manera como Gilmour y Wright se complementan, siempre me dejará perplejo. Hasta tiene su carisma escuchar el murmullo del público; mis respeto a quien grabó esto, queda como testimonio de un tiempo turbulento, en la banda, en el Reino Unido y en el mundo.
Sheep, a lo largo de nuestra vida nos enseñan a obedecer, a seguir ciertas normas de comportamiento y a reverenciar al poder instituido. El orden y la disciplina se alcanzan, empleando la fuerza, una facción disuasiva de perros que mantendrán a las ovejas dentro del camino. Pobre de aquel que se aparte del orden establecido, será juzgado como un anormal, como un peligro para la sociedad. Pero la rebelión es parte de nuestra naturaleza, obedecemos, hasta que algo rompe nuestra quietud; abusos desmedidos que inducen un cambio, rearticulando la relación de fuerzas, en la cual las ovejas, siempre salen perdiendo.
Los gobiernos van y vienen, nada cambia en el fondo, porque el poder se articula de la misma manera, su objetivo es que el individuo crea que este es el mejor de los mundos posibles, cándido. Voltaire lo enunciaba de esa manera, y sigue teniendo razón. Waters, expresa una crítica al mundo capitalista, cuya crisis se agudizaba, en ese momento. Lo curioso es que la novela de Orwell, es un crítica al mundo comunista, narra la manera como los cerdos tomaron el poder contando mentiras, invocando la igualdad de todos los animales, y si todos son iguales, algunos lo son más que otros.
Los cerdos se revelaron contra los humanos, y las ovejas hicieron lo propio, pero la forma de ejercer el poder sigue siendo la misma: opresión y sometimiento, designando a un enemigo común, responsable de todos los males. El fracaso total de la rebelión consiste en establecer, que una facción política es mejor que la otra. El miedo fundamenta la cohesión.



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