Descripción
Para los ochenta el progresivo tomó una nueva vereda, nos encontramos con un cambio estilístico importante, dejando atrás las grandes odas y épicas de 20 minutos para darle cabida a música igualmente elaborada pero accesible y con menor duración.
The Alan Parsons Project es una de las agrupaciones que se crea de los vestigios del prog setentero y que se modernizó para los ochenta dando ese toque pop de calidad con grandes composiciones y orquestaciones. Alan Parsons ya era una celebridad de la música sin siquiera haber lanzado música propia, él fue parte de grandes álbumes como Let it Be de los Beatles y el Dark Side of The Moon de Pink Floyd. Después de continuar como ingeniero para la disquera EMI, pronto se animó a crear su propio proyecto. Con éxito lanzaron 5 álbumes, varios de corte conceptual como I robot, sin embargo el álbum Eye in The Sky de 1982 fue el que lo hizo convertirse en un fenómeno y un hit radial.
El disco inicia con la famosa instrumental Sirius, la cual es prácticamente un himno para quienes son fanáticos del baloncesto. Con este tema los jugadores de los Bulls de Chicago salían a la duela convirtiendo la canción en algo inseparable de Michael Jordan. Si me preguntan a mí, yo conozco esta canción gracias a estas fabulosas entradas. Sirius es muy corta pero al mismo tiempo encapsula epicidad, es enigmática y te sube los ánimos. El riff que se escucha al final que se va desvaneciendo se mantiene y da inicio a la clásica Eye in The Sky, un hit de radio que hasta hoy en día escuchamos constantemente. Quizás sea por la voz de Woolfson, la cadencia tranquila o el estribillo pegajoso que se volvió en la rola de rolas de Alan Parsons.
Más allá de la complejidad que tenga, realmente lo que sobresale es la producción y como cada instrumento hace su trabajo para darle fluidez a la canción, creo que tiene poco de prog pero mucha genialidad en cuanto a composición y arreglos.
De hecho este disco lo considero como uno más de pop rock con tintes progresivos en algunas partes. Children of The Moon sigue esa línea comercial pero aquí notamos cosas más progresivas. Es un ritmo 4/4 justo pero que queda muy bien con la voz y la progresión de acordes con esas subidas de tonalidad para llegar al estribillo. En el modo estructural que está compuesta recuerda mucho a la vibra de Beatles.
Gemini por su parte es una pequeña canción con grandes armonías vocales que inclusive podemos decir que influenciaron a Steven Wilson, porque ha usado este recurso en varias ocasiones. Esta sirve de puente para conectarse con Silence and I.
Aquí tenemos la canción con más toque progresivo, mucha melancolía, hermosas orquestaciones, brillantes notas de piano y un sax de Mel Collins increíble. La canción va de menos a más hasta llegar a un cambio total donde nos mete a una cadencia más iluminada y ritmos frenéticos. Lo que se destaca es esa atmósfera cinematográfica, como si fuera un soundtrack de película animada de Disney. A mi parecer la canción más progresiva del álbum y con el mejor solo de guitarra.
Después de la grandilocuente Silence and I llega You’re Gonna Get Your Fingers Burned, tema muy comercial con toda la vibra ochentera, canción de carretera o de fiesta para levantar la energía. Aquí nos traen otro solo de guitarra genial e incluso algo complejo.
Psychobabble cambia lo dejado anteriormente y comienza con una línea de bajo oscura con un tinte un tanto siniestro. Aunque conforme evoluciona el tema caemos en esas melodías amables y el 4/4 contundente.
Para la parte final del disco nos encontramos con la alabada Mammagamma, segunda canción instrumental. Encantadora por el riff de bajo y el teclado de Alan Parsons que va modulando la melodía llevándola a diferentes sitios a pesar de repetir el mismo patrón, eso lo hace hipnótica y además musicalmente es muy llamativa, el groove que tiene y esa magia que desprende es indescriptible.
Cuando Alan Parsons se pone en modo balada, nos regala cosas muy pegajosas, melodías memorables y buenas orquestaciones este es el caso de Step by Step.
Finalmente el disco cierra con otra de las rolas recordadas: Old and Wise, aquí se nota de inmediato el lado sinfónico con una gran actuación dentro del piano, notas plausibles, progresión de acordes tensa pero melódica además del gran voz de Colin Blunstone.
Eye in The Sky es un referente de la música popular ochentera, sino es el más complejo en cuanto a composición es alabado por su exquisita producción y por arreglos sutiles, la diversidad de músicos y voces, ya que contamos con diferentes vocalistas que dan un toque distintivo a cada tema. En cuanto a progresivo son pocos esos destellos, lo repito es más un álbum de pop rock, sin embargo no podemos dejar de lado que existen pasajes que nos remiten al prog e incluso la misma instrumentación y los diferentes arreglos ayudan a denominarlo aún dentro del progresivo. Un disco de época Eye in the Sky.
Funte: Nacionprogresiva



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