Descripción
Con tres discos sobre sus espaldas, Mark Knopfler se sintió lo suficientemente fortificado como para dar un paso adelante. Y en su caso, un paso adelante significaba hacer un disco con más horas de grabación, con más concentración en su armado.
Hasta ese momento, según sus propias palabras hacer un disco era cuestión de tres semanas; usar mas tiempo, era otra forma de hacerlo, pero no la suya. Bueno, en Love Over Gold Knopfler rompió con su paradigma, y Dire Straits le dedico tres meses y medio a su grabación. Según Knopfler, “(normalmente) acabamos conservando muchas de las tomas en directo. (En cambio) Love Over Gold fue un disco muy trabajado. Creo que se le prestó demasiada atención, en muchos aspectos. Pero fue interesante haberlo hecho de esa manera. Sin embargo, no creo que me gustaría hacer otro disco con tanta producción”.
Así que Love Over Gold nació de ese modo, como un álbum ambicioso. Que está bien logrado, tiene pasajes muy buenos y un compositor afianzado, y donde la música trata de elevarse un poco más allá de una simple melodía pop. En general, lo consigue, aun a costa de excesos como los catorce minutos de “Telegraph Road”, trabajados como pieza única en lugar de una suite de secciones diferentes a la manera de los grupos progresivos.
Entre las canciones escritas para esta oportunidad había una que no se incluyó finalmente. Era “Private Dancer”. Knopfler la reservó porque intuyó que la letra era mas apropiada para una mujer. Pocos después se la dio a Tina Turner, quien la convirtió en un éxito.
De acuerdo a Illsley, “en este álbum se le dio mucha importancia al espacio en la música, y la calidad del sonido tenía que ser perfecta”. Una anécdota pinta de cuerpo entero esa meta. Illsley: “en “Telegraph Road” la caja (tambor) de Pick empezó a perder tensión después de golpearla durante siete u ocho minutos. Eso no importa cuando tocas en directo, pero se nota si lo escuchas en casa en un equipo de alta fidelidad. Era una suerte que Neil Dorfsman (el ingeniero de sonido) disfrutara con los desafíos porque tuvo unos cuantos que superar al grabar “Telegraph Road”. La única solución fue dividir la canción en dos mitades y unirlas en la cinta. No obstante, nunca lo notarás al escucharla”.
Quizás esta anécdota tenga que ver con el alejamiento del baterista Pick Withers, que dejó el grupo tras la grabación. Recuerda Illsley: “(Una tarde) Pick había venido a anunciarnos: quería dejar la banda. Ya estaba harto de los rigores de las giras y quería trabajar en otros estilos de música. La conversación fue algo así: «De acuerdo, Pick. Has grabado el disco y recibirás tus royalties, pero ¿no vas a hacer el esfuerzo de hacer la gira y promocionar el álbum?”. Mark y yo estábamos sorprendidos, incluso desconcertados, pero Pick se mostró inflexible y no hubo forma de persuadirlo para que cambiara de opinión”.
Love Over Gold se inicia entonces con el extenso “Telegraph road”, una metáfora sobre los colonos que se dirigían hacia el oeste en sus carretas. Una larga introducción de piano y guitarra punteada, sobre los que Mark narra su versión del viaje al interior salvaje del continente norteamericano. Un gran tema donde piano y guitarra llevan armoniosamente la historia. Un tremendo tema desde lo musical, que quizas se excede un poco. Sacarle algunos minutos hubiera redondeado una canción más completa, pero aun con sus 14 minutos, es un tema que invita a la escucha y el disfrute, especialmente el tramo final con su crescendo y su extenso solo de guitarra que remite (probablemente en forma inconsciente) a “Sultans of swing”.
Hace mucho tiempo llegó un hombre a un camino
Caminó treinta millas con un saco en su espalda
Y dejó su carga donde pensó que era mejor
Hizo un hogar en el desierto
Construyó una cabaña y un almacén de invierno
Y aró la tierra junto a la fría orilla del lago
Y los otros viajeros vinieron caminando por el sendero
Y nunca fueron más allá, no, nunca regresaron.
Luego vinieron las iglesias, luego vinieron las escuelas
Luego vinieron los abogados, luego vinieron las reglas
Luego vinieron los trenes y los camiones con sus cargas
Y la vieja y sucia vía era Telegraph Road
La primera cara se completa con “Private Investigations”. Esta canción tiene en su principio un aire a banda de sonido de western spaguetti, un homenaje de Mark Knopfler a Ennio Morricone (“Cosas como «Investigaciones privadas» son casi una exageración deliberada y en tono de broma. Yo la llamo «música de espagueti”) . La guitarra de Mark se eleva por sobre los colchones de teclas, en un contrapunto con la marimba, para terminar de crear un clima musicalmente dramático.
La cara B empieza con “Industrial Disease”, un buen rock and roll que rompe un poco con el clima del disco hasta ahí. En cambio, “Love over Gold” es una buena pieza armada sobre el piano de Alan Clark, una lánguida canción acerca de la fragilidad del camino sobre el que nos movemos.
Y vas bailando a través de las puertas
Solo para ver qué encontrarás
Sin dejar nada que interfiera
Con el loco equilibrio de tu mente
Y cuando finalmente reapareces
En el lugar donde entraste
Has arrojado tu amor a todos los extraños
Y precaución al viento
Se necesita amor sobre oro y mente sobre materia
Para hacer lo que haces que debes
Cuando las cosas que sostienes pueden caer y romperse
O correr a través de tus dedos como polvo
El final del Lp es con “It Never Rains”, que con sus casi 8 minutos, es un regreso a los días de los solos extensos y banda a pleno del primer disco.
En su conjunto, Love Over Gold trabaja muy bien. Es, como se dijo, un experimento exhaustivo de la banda por sentarse a hacer el disco perfecto. Les salió bastante bien, aunque fue extenuante para ellos, y como respuesta Knopfler y compañía pronto grabaron un EP (Extendedance Play) de música de rock and roll bien directa, cuestión de grabar rápido (se hizo en tres días) y sacudirse la tensión que Love Over Gold les dejó.
Aunque se aleja de las raíces blues-rock del grupo, y a pesar de que la extensión de sus canciones no da respiros, Love Over Gold es un álbum de escucha atractiva, tal vez no tanto como Making Movies, pero con la suficiente calidad en sus tracks como para oir mas de una vez.
Fuente: Elholocaustodepabloalekssander



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