Descripción
…Y desde el Asbury Park conquistó el mundo. El debut de Springsteen es uno de mis discos favoritos de la música en general, no ya solo de la inmensa discografía del Boss. Haciendo un ejercicio rápido de síntesis, no me resulta demasiado complicado situar este disco entre las obras maestras absolutas del jefe. Sí, habéis leído bien: pongo este disco, y el segundo también, a la altura de Darkness, The River y Born to Run. Los que no hayáis escuchado este disco y estéis leyendo esto, probablemente penséis que estoy pasando el confinamiento en compañía de muchas plantas de dudosa legalidad. Los que, como es mi caso, hayáis gozado este disco como yo, perdiendo la cuenta de las veces que os ha vuelto a salvar la vida, seguramente me entenderéis un poco mejor. O lo mismo pensáis que estoy loco. Quizá no os falte razón.
Aunque el disco nació la víspera de reyes de 1973, mi edición es la española del 82. Por lo tanto, cuando se grabó esto, todavía no existía la E Street Band tal y como la conocemos, aunque sí participaron dos músicos que serían fundamentales en esa gloriosa banda de acompañamiento del jefe: Big Man Clarence Clemons al eterno saxo, y Garry Tallent al bajo. Vamos con las cancionazas del Lp.
Bueno, a todos nos pasa con los discos, hay algunos que nos gustan de principio a fin. Efectivamente, este es uno de ellos. Mi inutilidad manifiesta a la hora de hacer fotos no lo retrata bien, pero el primer tema del Lp es Blinded by the Light. Como sucede con casi todas las canciones del Boss que me gustan, la letra me encanta. De hecho, hay una parte de la canción que se encuentra de plena actualidad: “And Go-Cart Mozart was checkin’ out the weather chart to see if it was safe to go outside.” Esperemos que lo sea pronto. Growin’ up es bestial, tiene algo indescriptible que me atrapa de esa manera tan personal que tiene Springsteen de conseguir que te identifiques con sus canciones, hasta el punto de sentir que te las está dedicando personalmente. También incluye ese sueño de libertad cuando canta eso de “I broke all the rules, strafed my old high school, never once gave thought to landing.” La joya acústica de Mary Queen of Arkansas, casi presagiando ese lado intimista del Boss que más tarde exploraría en Nebraska, es una jodida maravilla, como también la salvaje Does this Bus Stop at 82nd Street, incluyendo ese consejo rabioso y tan inevitable que es “don’t trust men who walk with canes.” Un hope I die before I get old a su manera.
La cara B es otra bestialidad de principio a fin. For You te vuela los sesos con una facilidad pasmosa, en especial cuando llega eso de “I came for you, but you did not need my urgency”. Nadie dijo que fuera sencillo sobrevivir a los complejos tiempos humanos. Adoro el desparpajo casi punk de Spirit in the Night, donde el saxo del Big Man se hace amo y señor de la canción y sus correspondientes emociones, mientras que sigo sin tener claro si It’s Hard to Be A Saint in the City le gustó más a Bowie o a mí. Vaya forma de volar cabezas, es que incluso parece sencillo.
En fin, la música siempre estará ahí, incluso cuando no seamos merecedores de que nos salven. Larga vida al Boss.
En fin, la música siempre estará ahí, incluso cuando no seamos merecedores de que nos salven. Larga vida al Boss.
Fuente: FFvinilo



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